domingo, 30 de septiembre de 2007

Rerum Novarum

Resumen de la carta encíclica Rerum Novarum


Contexto histórico:
Esta encíclica fue escrita en el año 1891, por el Papa León XIII. Se llama Rerum Novarum, porque habla de cosas nuevas y se refiere a la situación de los obreros provocada por la revolución industrial. Es importante tener una aproximación del contexto social a nivel global así se entiende mejor a lo que la encíclica se refiere. La revolución industrial había creado la maquina y esto llevo a que muchos obreros se quedaran sin trabajo, o que trabajasen por muy poco dinero. Lo que antes lo hacían diez personas ahora lo hace una maquina y mejor. Esta breve descripción de la situación a nivel mundial puede aportar un poco de luz sobre las cuestiones que la encíclica habla.


Rerum Novarum:
Para comenzar debe tenerse en cuenta el cambio de las relaciones entre los humanos. La acumulación de riquezas en manos de unos pocos y la pobreza de muchos es una situación incomprensible. A la vez los obreros tienen mas confianza en si mismos empujados por las corrientes de pensamiento de izquierda como el Manifiesto Comunista. Es objeto de esta encíclica refutar las ideas marxistas y dar una solución inteligente y realizable para la situación de los obreros.Los socialistas piensan que el problema de la pobreza de los obreros, se resolvería aboliendo la propiedad privada. Esto quiere decir nadie es dueño de nada. El estado es le dueño de los bienes de producción y los reparte a la gente todos por igual. Esto, para la iglesia no solucionaría nada sino que empeoraria la situación. Este remedio que quieren dar los socialistas no curaría sino que agravaría la enfermedad.La razón por la que una persona trabaja es para poder solventar sus necesidades, su comida y su vestimenta, pero si después de sus gastos puede ahorrar algo con eso puede comprarse otras cosas e invertirlo para ganar más dinero. Hasta que pueda comprarse un inmueble. Este es parte de su salario. Por lo tanto si se lo quitan, estaría trabajando por nada. Cada uno puede decidir como gastar su dinero. Si uno no puede poseer nada, no habría esfuerzo y nadie trabajaría pues le robaría la esperanza de algún día poder tener algo. Dios creo al mundo y a los hombres y a las bestias. Pero diferencio al hombre de los animales dándoles la razón o inteligencia. Por eso Dios le concedió al hombre la posibilidad no solo de utilizar los bienes sino también de poseerlos con derecho estable y permanente. Pero si bien las personas pueden ser dueño de los bienes, pueden poseerlos, su uso debe ser común. Todas las personas podrían hacer uso de esos bienes. Además el hombre tiene necesidades, permanentes, como la comida si come hoy, satisfecha su necesidad, debe comer mañana. Por lo tanto es lógico que se le haya dotado al hombre algo permanente también para satisfacer esas necesidades. Este bien es la tierra con su fertilidad. Quien hay que no viva de ella? Pues todos los hombres se alimentan de la tierra. Por lo tanto si la tierra es necesaria para subsistir, y es lícito poseerla los que carecen de propiedad lo suplen con trabajo. El trabajo es el medio universal por el cual se satisface la comida y vestimenta.La encíclica continúa diciendo que cuando el hombre aplica su trabajo a la tierra este se adueña de ella lícitamente y no es justo que venga otro a quitársela. Es justo poseer propiedad y es injusto quitársela a otro. Las leyes divinas dicen: "No desearas la mujer de tu projimo, ni la casa, ni el asno, ni el buey, ni la esclava, ni nada de lo que sea suyo". La ley natural también hecha luz sobre esta cuestión, ya que al ser el padre el que debe sustentar a al familia, debe serlo de un modo perdurable y duradero también para los hijos, por lo tanto el derecho de poseer es licito ya que se deja en herencia a los hijos para satisfacer sus necesidades.Para asegurar con claridad el derecho lícito de posesión de propiedad no hace más falta que ir a la práctica y ver lo que pasaría si la propiedad se colectiviza y nadie es dueño de nada. Lo que sucedería es que al tener todos por igual. Nadie es dueño de nada y es el estado quien reparte. Se quitaría el estimulo al ingenio y al habilidad para trabajar y esto dañaría a las mismos obreros. Esta idea que se pretende utilizar para socorrerlos terminaría perjudicándolos aun más.Ante esta cuestión la Iglesia siente la necesidad de intervenir en el tema. Siente que es su deber intervenir para hallar una solución, pues nadie que deje de lado a al iglesia podrá resolver esta cuestión con acierto. La iglesia se nutre directamente de las enseñanzas del evangelio para resolver el conflicto por completo.Los preceptos que la iglesia evoca sobre estos términos son que: es primordial que se respeta la condición humana bajo cualquier término. A pesar de que los hombres tienen diferencia y los hay unos más habilidosos que otros con más o menos fortunas no son todos iguales en la práctica aunque todos son iguales antes Dios. Por lo tanto la vida de los hombres no será igual para todos en este mundo. Antes esto la iglesia recuerda que es una condición humana el sufrir y padecer y será imposible desterrar estas condiciones de la sociedad humana. Lo único que puede hacerse es aliviar un poco estos males.Como principio para resolver la cuestión social, es un error pensar que hay una clase enemiga de la otra. Todos son hijos de Dios, y debe haber armonía entre ellos como hay armonía en el cuerpo, no todos cumplen la misma función y por eso no deben pelearse. El cerebro tiene una función diferente del brazo y así sucesivamente. Pero es necesario que cada uno cumpla su función específica que le corresponde en la sociedad.A los obreros les corresponde: cumplir con su trabajo, habiéndolo estipulado con arreglo a justicia y libertad, no dañar el capital, no ofender a los patronos, no hacer huelgas y no usar la violencia para defender sus derechos.A los ricos le corresponde: No considerar a los obreros como esclavos, hay que respetarlos, esto se refiere a tratarlo con dignidad. Que un trabajo sea remunerado no es vergonzoso para el hombre, sino de mucha honra, en cuanto dan honesta posibilidad de ganarse la vida. Lo que es vergonzoso es abusar de los obreros. Se le debe dar descansos a los obreros y no exigirles demás. Tampoco deben ordenarse trabajos que no concuerden con su edad y sexo. El deber primordial del patrón es darle a cada uno lo que es justo.Es tarea de la iglesia unir a ambas clases en la aproximación y la amistad.La iglesia avisa a los ricos que la riqueza material no salva al hombre y no lo exime del dolor, sino que lo obstaculizan. Continua la Iglesia diciendo que nadie debe vivir de una manera inconveniente, pero una ves atendidas las necesidades y el decoro es un deber socorrer a los indigentes con lo que sobra. No es este un deber de justicia sino de caridad.Otro punto fuerte de la encíclica, es cuando resalta, que la felicidad perfecta no reside en los bienes materiales de este mundo, y que en los cielos todos serán herederos del reino de Dios. Yendo a lo mas concreto de la encíclica, llegamos a la parte donde se reconoce a los proletarios tan ciudadanos como a los ricos, ambos son parte de la misma familia que integran el cuerpo de la nación. Es por ello que no puede preocuparse solo por una parte y descuidar a la otra, más aun cuando los proletarios son la gran mayoría
de las naciones. En el estado, los gobernantes son los que deben cuidar por los ciudadanos. Es el estado el que debe promover el bienestar de los obreros y proletarios. La encíclica no utiliza la siguiente expresión, pero da a entender que el estado debe basarse sobre el principio de subsidiaridad. Esto quiere decir que si los obreros necesitan algo, no dárselo directamente sino darle los medios para que lleguen a eso. "No le des el pescado, enseñale a pescar". El estado debe alentar a promover el bienestar de la sociedad sin violar los derechos de los particulares. El estado debe velar por los bienes de los individuos y de la sociedad. Tanto por los bienes del alma como por los bienes materiales. Principalmente el estado debe ayudar a librar a los pobres obreros de la crueldad de los ambiciosos. Por ejemplo los que trabajan muy duro y con riesgos, deben hacerlo por un periodo más breve. El estado debe regular las condiciones de trabajo entre los ricos y los proletarios.


Reflexiones Personales:
Las cosas nuevas del siglo XIX, son cosas viejas pero vigentes del siglo XXI. El problema de la pobreza, desigualdad social e injustita social están al orden del día a nivel nacional y también global.Con respecto a la encíclica, dice que la solución al problema no puede lograrse sin la ayuda de la iglesia. Yo creo mas bien que el problema de la pobreza es un problema a nivel temporal, por lo tanto los hombres deben encargarse de eso. El fin de la Iglesia es encargarse de los temas religiosos y de orden espiritual. Aunque ante la carencia de la política para resolver este conflicto, es bienvenida la ayuda de cualquier sector. Pero ni la iglesia luego de haber intervenido en la cuestión que se arroga conocimiento divino pudo resolver el conflicto. Debe ser que el problema necesita una solución mas de raíz y no parches que no logran tapar las deficiencias estructurales de la sociedad.Algunos puntos de la encíclica son contradictorios a mi parecer y dan la sensación de la existencia de la doble verdad, lo cual es contradictorio también para la cosmovisión cristiana occidental. La encíclica va y viene varias veces sobre el tema del sufrimiento del hombre como una condición natural y humana y luego habla de tratar al hombre con dignidad y no abusar de el, pero ¿No se ha dicho que es natural que sufra?Otro punto el cual me suscito inquietud fue cuando dice, que el hombre al aplicar su habilidad intelectual y fuerza a los bienes de la naturaleza se apropia de ella, y esto lo ve como legítimo y definitivo. Es contradictorio con el principio de que Dios creo el mundo para toda la humanidad y los bienes son comunes, todo es de todo. Por lo tanto uno no puede adueñarse de algo para si porque se lo esta quitando a otro. Además si uno llega primero y trabaja toda la tierra disponible puede que le quite la oportunidad a otro que viene después de utilizar esa tierra o tome mas de la que necesita. También es poco claro porque dice si uno arroja maíz sobre un campo, se adueña del campo. ¿ Pero si uno tira sal al mar, se adueña también del mar? ¿ si uno arroja peces dentro de una laguna se adueña de la laguna también? No seria más lógico que su trabajo se diluya en el bien común, en ves de tomar lo común para uno.Sigue a continuación diciendo "No deseras.... ni nada de lo que sea suyo". Pero no se hace mención del derecho originario. Un hombre toma posesión de algo y ya es de el entonces no se puede desearlo, sin importar si lo obtuvo lícitamente o conforme a derecho.Yendo a la parte mas pragmática creo que la iglesia no se compromete lo suficiente al decir las obligaciones de los ricos respecto a los obreros, mas bien son obligaciones generales y no especificas.Como ultimo punto a debatir, haciendo hincapié en la critica marxista a la teoría de la Iglesia, me baso sobre el precepto de que nadie debe vivir de una manera inconveniente y digo que lo que los marxistas reclaman a la iglesia es que los proletarios no quieren limosna, quieren trabajo. No quieren obras de caridad sino de justicia. Esto lo digo porque en varios pasajes la encíclica hace referencia a la limosna y caridad de los ricos hacia los obreros una ves satisfechas las necesidades y el decoro de aquellos.
Para conluir, digo nomas que a mi parecer la enciclica acierta en algunos puntos y queda corta en otros. Pero lo mas importante es que desde un lugar tan conservador como la Iglesia Catolica se tiene en agenda por primera ves la cuestion social. Sirve como una toma de conciencia de una situacion que no puede continuar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El sufrimiento del hombre es natural, quiere decir que es inevitable que el hombre sufra, porque se da normalmente que suframos por diferentes cosas. Pero, claramente, el hombre con su inteligencia y voluntad, y con la ayuda de Dios, puede alivianar sus sufrimientos y los de los demás, si no ¿Para qué se ayuda a los pobres si total es normal el sufrimiento?
Está claro que ellos, por dar un ejemplo, sufran por carecer de una vida digna, de trabajo, entre otras cosas y en parte es inevitable que existan este tipo de sufrimientos, pero podemos ayudar a que ese sufrimiento no sea tan grande, podemos ayudar a salir adelante a la gente.
Dios, no evita los sufrimientos, ya que estos, si los sabemos llevar y salimos adelante, son un medio para llegar al Cielo. Jesús nos dijo: Bienaventurados los que sufren, porque ellos serán consolados". O sea, no por eso vamos a sufrir a propósito, pero podemos llevar el sufrimiento positivamente, dándole un sentido trascendental como es el ofrecerlo por Cristo y como una forma para llegar al Cielo. Claramente, si sufrimos por algo y podemos evitar el sufrimiento o alivianarlo, hay que hacerlo, en la medida que podamos debemos luchar por salir adelante de nuestros padecimientos y de los del prójimo, pero también hay sufrimientos que no podemos evitar o mejorar tan facilmente y debemos aceptarlos como algo natural y verle el sentido positivo. No debemos desesperarnos ante el sufrimiento.

Anónimo dijo...

Tu comentario trata de justificar el sufrimiento causado e intencional por unos sobre otros, insinuas que este debe ser aceptado.
Donde queda el valor de la lucha por lo justo y contruir el Reino.

Anónimo dijo...

Que bueno poder contar con la luz que nos da el magisterio d ella Iglesia en su doctrina social. Nos recuerda que el don maravilloso de la fe en el nacimiento espiritual en el sacramento del Bautismo, reviste una tarea tambien, hacer que el Reino de Dios, de justicia y Amor se de a conocer en el mundo entero. Que debemos pasar de. Ser discipulos a. Ser misioneros, como nos lo dice el documento de Aparecida. Oremos para que mas fieles se unan a esta labor evangelizadora, diciendo un Sí decidido cada dia como lo hizo nuestra Madre del Cielo.

Recomienda este blog!

¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com